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Guía para dummies

Historias

Quieres empezar a leer cómics, pero en tu vida te has acercado al mundillo y cuando te has asomado te hablan en Auresh y Klingon al mismo tiempo. Auresh es el lenguaje utilizado en Star Wars y el Klingon, pues Star Trek, pero seguro que eso ya lo sabías.

Lo primero es el formato, que si grapas, que si ómnibus, que si cartoné, y la pregunta que seguramente te hagas ¿Entra en mi estantería? ¿Es cómodo para leer? Vamos a darte todas las respuestas.

El primer formato es la grapa. El cómic de toda la vida vaya. Son publicaciones normalmente mensuales de 16,32 o 64 páginas, y que corresponden a historias continuadas en el tiempo. Lo mejor de este formato, la inmediatez, va a ser tu ración de droga friki mensual y cuando enganchas no puedes dejarlo escapar. Lo peor, el almacenaje y el espacio que ocupa. Para eso, te recomendamos guardar estos cómic en una bolsa free acid y ponerles tapa. ¿Todos? Pues depende del espacio y las pelas que tengas, pero en una bolsa un poco más grande entran entre 3 y 4 grapas, así, como sugerencia.  

Y ahora la locura, el tomo. El tomo es un formato que aglutina varias grapas. Sin entrar en detalles, casi todas las colecciones son publicadas primero en un formato pequeño y luego se recopilan en tomos. Sí, casi todas, hasta Watchmen fue publicado así.

Aclarado el concepto del tomo, te vas a encontrar con dos opciones, cartoné y rústica. Para hacerlo sencillo, el cartoné es la tapa dura. Ese libro que sale en una edición cuidada, estupenda y normalmente más cara. Lo mejor, queda fenomenal en la estantería, lo peor, pagas más y depende de las manos, sientes un escalofrío cada vez que alguien lo abre más de la cuenta.

Rústica es tapa blanda, así de fácil. Es la edición de bolsillo. Cómoda de manejar y a buen precio. Lo mejor, fácil a la hora de leer y el precio. Lo menos bueno, no es un objeto de coleccionista, pero cada día aparece la edición definitiva, así que si el objeto te da un poco igual y quieres ahorrarte unos eurillos, esta es tu edición.

El tamaño importa, digan lo que digan, y más si tienes que almacenar cómics y más cómics. En el caso del Manga, el formato es pequeño, habitualmente no supera a una caja de CD. Piensa que el manga se edita en un papel de poca calidad y con muchas páginas. Su idea es muy sencilla, mucho que leer y muy barato.



Los tomos en cartoné son otra película. Es como el Batman de Nolan y los anteriores, se parecen, pero no son lo mismo. Aquí nos vamos a encontrar una infinidad de tamaños. En muchos momentos, serán 2 ó 3 cms. más altos, por lo que si hemos ajustado nuestra estantería al tamaño de grapas y rústicas, tendremos que buscarle otro hueco o poner una balda para enseñarlo. Son libros que molan más que Batman en un mal día.

A veces este cambio en el tamaño obedece a criterios editoriales, pero otras veces son deseo expreso del autor/a. Por ejemplo, ni 300 ni Gran Hotel Abismo podrían ser concebidos en otro formato que no fuera el panorámico. Sin embargo, este tipo de cómics lo que tienen de chulos lo pierden de cómodos. Siguiendo con Batman, ¿cuanto mola? Entre todo y el siguiente nivel ¿Cuánto tarda en vestirse? Pues suponemos que un huevo, no vaya a ser que se deje algún batcacharro y no es plan.

Pues con un cómic en cartoné y en tamaño ómnibus es más o menos lo mismo, es una pasada, pero para manejarlo tienes que pasar un par de meses por el gimnasio antes.

En cualquier caso, el formato alimenta el TOC que cada friki lleva dentro y que enseña con orgullo cada vez que un muggle entra en el cuarto de los juguetes. Para eso son sus tesssssoros.



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